Flores de Talco
Realizado artesanalmente
Con la denominación de flores de talco nos referimos a un adorno compuesto de flores, que pueden estar agrupadas en ramos, bouquets o ramilletes, o flores sueltas. Actualmente los materiales más empleados son de carácter metálico.
Su origen está en dos usos principalmente: el religioso para la ornamentación de altares, capillas, hornacinas, urnas, fanales, de las propias imágenes y sus enseres de orfebrería, los altares efímeros, los tronos y andas…; y también el doméstico para fanales de flores, complementos en el vestir, y también, en el ámbito doméstico para las devociones privadas.
Esta artesanía nace en un momento en el que no hay facilidad para ornamentar con flores naturales los ámbitos enumerados anteriormente.
En mi caso, en 2015 tuve la inquietud de recuperar el uso de un adorno antiguo: un pequeño bouquet de flores. Lo realicé con unas azucenas y rosas pitiminí.
A partir de ahí, animado por amigos y conocidos, ha surgido este taller de artesanía que he querido llamar desde el principio “Flores de Talco Antoniojosé Egea – El Huerto de mi Jardín”.
Entretanto, he desarrollado una labor de investigación de la técnica empleada durante varios de los siglos anteriores para crear las denominadas flores de talco, a partir de lo que ha sido y es una gran familia de artesanías.
Lo que más me ha impresionado y me ha hecho disfrutar, al mismo tiempo, ha sido la gran variedad técnicas que se han empleado a lo largo de los siglos para hacer las flores de talco y cómo éstas han pervivido en diferentes lugares del mundo dando lugar a una riqueza material y visual extraordinarias.
El empleo y combinación de los materiales básicos como las sedas, los tisúes, el metal llamado talco, el cristal, los diferentes canutillos y abalorios generan una diversidad de combinaciones prácticamente inabarcables y maravillosas al mismo tiempo.
Aún hoy, cuando ya han pasado tantos años desde que comencé, conservo la primera flor que realicé.
Por los materiales empleados y porque la iluminación se realizaba a partir de velas, el brillo de las flores confería una belleza embaucadora a los adornos de flores de talco. En el caso de los altares el brillo además tenía la función de ubicar el lugar importante de la iglesia y, además, aportaba un carácter místico.
Los materiales empleados para elaborar flores de talco han sido muy diversos a lo largo de los siglos, lo que ha originado que en diferentes ámbitos se hayan desarrollado y mantenido técnicas que han terminado por adoptar el nombre de la región. Tal es el caso de lo que conocemos como flores de Malta.
Actualmente, se vive un momento de resurgimiento de esta artesanía en España.
La falta de documentación y la interrupción en la transmisión del procedimiento o técnica han hecho que este resurgir se haya producido a partir de la imitación de modelos antiguos y mediante la experimentación.